Canal RSS

MI MANO IZQUIERDA

Publicado en
MI MANO IZQUIERDA

Mi mano izquierda siempre ha sido muy torpe. Solamente en una actividad actúa tan efectivamente como la derecha y es manejando este teclado desde el que escribo todas mis reflexiones y eso, claramente, es porque la he ejercitado continuamente en esa tarea. Pero mi mano izquierda no tiene la culpa. Según leí no hace mucho (o más bien recordé, ya que estoy segura que en el colegio alguna vez nos explicaron estos temas), es mi cerebro quien no le manda las órdenes oportunas y claro, ella sola no tiene la suficiente autonomía para tomar la iniciativa y actuar por sí misma. Realmente, como nunca la he necesitado para ninguna otra tarea, aun consciente de ello, tampoco era un tema que me preocupara hasta que empecé a practicar, como afición y, por qué no decirlo, con el ánimo de hacer un poco de ejercicio, baile folclórico. Un tipo de baile popular y muy de nuestra tierra que se acompaña con un tradicional instrumento y que suena muchísimo mejor si dicho instrumento se toca con ambas manos. Aprendí mecanografía en mi segunda década de vida, es decir, relativamente joven y con todas mis capacidades de aprendizaje al cien por cien pero lo del baile y tocar el instrumento lo empecé en mi quinta década de vida… y el tema del aprendizaje se vuelve un poco más complicado. Pero mira, ahí estoy, erre que erre dándole al instrumento a pesar de mi torpe mano izquierda.

El caso es que en el mismo artículo que hablaba del cerebro decía que era bueno ejercitar el lado izquierdo, sobre todo, como una manera preventiva para evitar futuras enfermedades y que se podía hacer con tareas tan cotidianas como lavarse los dientes con la mano zurda (para los diestros, evidentemente). Confieso que los primeros días aquel cepillo en manos de mi mano izquierda se convirtió en un instrumento del demonio dentro de mi boca y mis encías y dientes sufrieron las consecuencias de la torpeza de mi mano izquierda como auténticos soldados en pleno campo de batalla (visualicemos por un momento Erase una vez… la vida… ¿Si? ¿Ya? Nos hacemos una idea, ¿verdad?). Pero pasadas las semanas parece que mi mano izquierda va consiguiendo una cierta destreza que, lejos de igualar a su hábil compañera, mi mano derecha, consigue al menos que mi boca no permanezca dolorida el resto del día. En cuanto al instrumento… todavía no he acabado de observar un efecto claramente positivo (y es que, en esta actividad, incluso mi mano derecha deja mucho que desear), pero quiero pensar que esto se trata más de una carrera de fondo y que necesitaré cierto tiempo y, sobre todo, práctica, mucha práctica,  para ver y escuchar esos resultados óptimos que todos esperamos.

En fin, ya veis que no hace falta que llegue un año nuevo para emprender nuevas actividades o proyectos, que las ocasiones hay que afrontarlas (e incluso, propiciarlas) en cualquier momento y que nunca es tarde para emprender nuevos retos. ¡Palabra de Juliette!

Anuncios

Acerca de Carmen Calvo

Aprendiz de todo y maestra de nada. Tranquila en las distancias cortas aunque inquieta de mente. ¿Mi super-poder? Buscarás, buscarás y, al final, lo hallarás.

»

  1. Pues si, paciencia y dedicación. Querer es poder, ánimo.
    Me he reído con lo del cepillo de dientes, jeje, q bueno.

    Le gusta a 1 persona

    Responder
  2. Pingback: LÁGRIMAS COMO PUÑOS | El Blog de Juliette Tourmalet

Si a ti también te remueve algo de lo que acabas de leer, no te lo quedes dentro, compártelo, que me hace ilusión ¡Gracias!

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

Jon Ícaro

Blog del escritor Jon Ícaro

PASIÓN POR EL CINE CLÁSICO

Reflexiones de una maña ligeramente afrancesada.

Antonio Muñoz Molina

Reflexiones de una maña ligeramente afrancesada.

Tócala otra vez, Sam

El blog de Chema González

El Blog de Pepa Torres Pérez

Reflexiones de una maña ligeramente afrancesada.

“La mayoría de las personas que caminen detrás de mí serán niños, por lo que mantendré los pasos cortos” Hans Christian Andersen

plandempleo

Blog de Elena Ariño Lecina

STOLPERSTEIN

Historias para tropezar

cuadernosdetodo

El blog de Paula Figols

Innisfree

Un blog sobre Irlanda, de Chesús Yuste

El sitio de mi recreo

Reflexiones de una maña ligeramente afrancesada.

Fernando Rivarés

Reflexiones de una maña ligeramente afrancesada.

A %d blogueros les gusta esto: